Los crímenes de escribir en la web

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Totalmente de acuerdo con el nobel de la literatura. Últimamente, se ha desatado un sin número de ‘horrografías’ en internet y sus diversas plataformas sociales, y aunque no todo el mundo debe tener una ortografía impecable, al menos deberían considerar algunas herramientas básicas digitales que sirven precisamente para no cometer tantos crímenes gramaticales.

Hoy día, no es raro encontrarse en la web textos escritos en mayúscula sostenida, frases mutiladas, signos de puntuación incompletos, exceso de comillas, etc. Sumado a ello, la creciente abreviación de las palabras en las redes sociales a causa de los limitantes en los caracteres es uno de los usos más frecuentes por adolescentes y jóvenes, a quienes les resulta más práctico escribir en un lenguaje coloquial.

Los medios informativos han construido sus propios manuales de estilo y redacción para internet, ya que no es lo mismo escribir para la prensa que para los espacios digitales. Sin intentar establecer reglas o caer en tecnicismos en cuanto al tema de escribir en la red, sí es importante que esta cultura del ‘escribir bien para la web’ no recaiga solo sobre los periodistas, académicos o literatos, también sería válido que las redes sociales y demás plataformas virtuales sirvieran de epicentro para generar la buena escritura.

Aunque las nuevas tecnologías han mejorado el trabajo diario de los usuarios, de cierta forma también han generado algún grado de ’sedentarismo’ en el lenguaje escrito virtual. Por ejemplo, generalmente caemos en el facilismo de acortar palabras como:

Pq: por qué/porque

Xq: es que

Bn: bien

Tmbn: también

D: de

+: más

Ps: pues

Ak: acá

No c: no sé

Este tipo de expresiones han establecido una especie de ‘nueva jerga digital’ entre los asiduos internautas. Pero siendo realistas, la mayoría de nosotros entre el afán y rapidez por enviar un mensaje de texto a través de los servicios de mensajería instantánea hacemos uso de tales palabras y monosílabos, lo que nos hace contribuyentes en el mal uso de la escritura en la web. Como ya es claro y conocido, las autopistas de la información en internet han propiciado enormes cantidades de contenidos que se albergan en blogs, foros, páginas virtuales, portales, plataformas, etc., a las que todo el mundo tiene acceso. Algunos de estos sitios por el tipo de información no obedecen ninguna clase de lineamientos en su escritura, de ahí que se filtren comentarios, mensajes y publicaciones que atentan contra la buena ortografía y redacción.

Algunas sugerencias:

*No escribir en mayúscula sostenida. Esto indica que la persona está gritando o intenta llamar afanosamente la atención.

*Agregar los signos de puntuación al inicio y al final de cada oración

*Títulos que no pasen de las 13 palabras

*Tildar las palabras aún en mayúsculas

*Textos claros, concisos y completos. La calidad de un texto no se evalúa necesariamente con grandes extensiones de contenidos.

Estas y otras sugerencias son algunas características básicas que sirven como guía para escribir bien la web y evitar cometer crímenes contra este lenguaje. Igualmente, la buena ortografía y redacción va acompañada del estilo que implemente cada sitio en sus publicaciones y contenidos, por lo tanto este último en general es relativo.

Actualmente, muchos autores y estudiosos en el tema han realizado publicaciones referentes a ello. ‘Cómo escribir para la web‘, es un manual escrito por el periodista Guillermo Franco, en el que aborda los comportamientos, criterios, usabilidad, tipos de contenidos, etc. de los usuarios frente a una página digital.

Finalmente, les recomiendo los siguientes documentos que abordan el tema en cuestión:

‘Tienes 5 segundos’

Guía de estilo de Yahoo

Eliana Álvarez Ríos

Directora de contenidos

Portal web Colombia Digital

Víctima de la inestabilidad tecnológica

Comunicación, apropiación, seguridad Web No hay comentarios

Aquel dicho que dice que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, la podríamos cambiar por nadie sabe cuánto depende hasta que lo pierde. En la actualidad todos disfrutamos de la comodidad que traen la conectividad ya sea vía Internet o telefónica, ya que nos permite acortar distancias y disminuir tiempos, es decir,  permite direccionar mejor nuestras energías, si tenemos en cuenta la crisis de movilidad de una ciudad como Bogotá donde no existe discriminación entre el ciudadano de a pie y los automóviles.

Pero ¿Qué pasa cuando las redes colapsan? Peor aún ¿Cuándo nadie da razón alguna de qué pasa? ¿O si sabes qué pasa pero no qué hacer?

En estos dos últimos meses he tenido que experimentar fallos en el sistema que dejan obsoleto el teletrabajo, la nube y los beneficios de la comunicación instantánea, así como el acceso a información. El primer problema que tuve sucedió hace alrededor de dos meses, cuando sin razón la plataforma de Gmail me empezó a sacar del correo, cada 20 minutos aproximadamente tenía que ingresar de nuevo mis datos, luego de la hora almuerzo resultó que mi clave de siempre ya no era. Estaba tan molesta, tengo conectadas tres cuentas en ese correo, es mi central de correos y ahora no podía ingresar.

Y luego de buscar los enlaces para acceder a las cuentas institucionales y poder restablecer mi contraseña, salió la noticia del ataque que fue detenido por Google y que se había originado en la localidad China de Jinan, la cual no había sido igual al del año pasado por la vulnerabilidad en los sistemas de Gmail sino por algo que se llama “Ingeniería Social”, algo así como suplantación. Usan la imagen de personas, compañías rutas de confianza para obtener nuestra información personal. Hasta el momento debo ser sincera no recuerdo haber ingresado mi clave a través de un link, porque al abrir mi navegador se conecta automático, pero no encontré otra explicación.

El segundo caso nos sucedió a la mitad de usuarios de Comcel, el día cuatro de agosto. Quedamos sin señal por completo, no entraban ni salían llamadas, comunicarse a la línea de atención al cliente era imposible y supongo que tampoco salían llamadas de emergencia, todo debido a un daño en la red de fibra óptica, en las noticias que encontré dicen que el daño duró alrededor de cuatro horas, pero en mi caso la última llamada que realicé fue a las 2pm del jueves y sólo hasta el viernes en las horas de la mañana se restableció la señal. Pero acá no acaba la historia al querer realizar una llamada con la señal se habían ido mis minutos, me demoré 40 minutos intentando reportar la situación, se me cortó la llamada con el operador dos veces y cada vez que llamaba me actualizaban todos los datos, hasta saber si había desayunado, no era mi culpa lo que había sucedido pero ahora era mi problema.

Por último, cuando iba para una reunión, me sentía muy mal y tuve que devolverme a casa, al hablar con mi jefe ella me dijo que no había problema que nos conectábamos vía Skype y nuevamente fue evidente mi dependencia y vulnerabilidad. La red decidió fallar justo en el momento que más la necesitaba, estaba intermitente, nadie me daba razón del daño, es el momento que no sé qué pasó solo decidió regresar en la tarde, con esa red tan intermitente sólo pude realizar la llamada a mi jefe pero no tardo en desconectarse de nuevo y sentí mucha vergüenza en seguir interrumpiendo la reunión, al final no pude cumplir con mi compromiso.

Así que me quedaron varias lecciones aprendidas de estos tres casos, así como el control G ha permitido a muchos salvarlos de un infarto por perder todo un avance, ahora debemos recurrir a:

  • No ingresar a correos electrónicos, redes sociales, sitios de transaccionales bancarios, etc. A través de links, y más aun cuando solicitan el diligenciamiento de usuarios, contraseñas o información personal. Algunos phishing se identifican claramente en la barra de navegación porque la dirección que aparece no corresponde con la del sitio al que queremos visitar.
  • Herramientas como el Outlook, Ultra Email Extractor entre otros nos permiten que en caso de no tener acceso a Internet podamos revisar correos  y tener acceso a los archivos adjuntos. Importante mantenerlo abierto mientras estamos conectados a la red, puesto que permitimos la actualización permanente de los correos entrantes y salientes, asimismo verificar que en la configuración al descargar en el PC, se mantenga una copia en la cuenta de correo de Internet, para tener dos fuentes de acceso a los correos.
  • No debemos descartar el uso de las agendas telefónicas tanto de teléfonos celulares como locales, ya que así como puede fallar la red, igualmente los aparatos electrónicos se pierden, se dañan, etc. En su mayoría los actuales equipos celulares tienen la opción de extraer todos los datos sea que estén en la SIM o en el equipo, sólo se necesita revisar las opciones del menú de la agenda. Igualmente, el uso de los dispositivos de almacenamiento frecuente nos exige realizar copias de respaldo que en caso de daño irreparable tengamos como recuperar información.

A parte de estas recomendaciones una cosa si queda clara, en Colombia aún es necesario un mayor desarrollo de la infraestructura de las telecomunicaciones y conectividad que permitan un mejor funcionamiento y apropiación de las tecnologías, así como una mayor sensación de seguridad en la red. Si tenemos en cuenta la cobertura y calidad de la misma en lugares que no sean ciudades capitales, la señal es muy deficiente, por lo que la brecha digital es tan grande entre unos territorios y otros.

Imagen tomada de Gettyimages.


Lina Santamaría

Asesora CCD

linasantamaria@colombiadigital.net

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Cómo crear un formulario y no perder tráfico en el intento

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Carlos, un atractivo estudiante de comunicación social, invitó a salir a  Ana María, compañera de su clase de inglés. Ella aceptó gustosamente y accedió a ir a un restaurante a cenar y luego quizá, a tomar un par de cervezas. Al momento de la cita Carlos decide romper el hielo a través de una serie de preguntas que él consideró apropiadas: edad, profesión de sus padres, número de hermanos, aspiraciones profesionales, color favorito, género musical preferido, estado civil, pasado amoroso, entre otros, formaron parte de los múltiples ítems con los que él decidió acribillar a su pobre víctima en tan sólo media hora. Abrumada, Ana María decidió inventar una excusa para salir corriendo, literalmente, e irse lejos de Carlos a quien sintió como alguien invasivo y sin ningún tipo de tacto.

Así como Ana María se sintió perturbada y por qué no decirlo, asustada, por la gran cantidad de información que demandó en pocos minutos un compañero de clase al que poco conocía, lo mismo sucede con algunos internautas que llegan a un sitio estéticamente atractivo e interesante que les exige mucha información sobre sí mismos.

¿Quiere saberlo todo de sus internautas? Un consejo sencillo: no pregunte lo que usted jamás le contestaría a un extraño o a un conocido de poca confianza. Las páginas llenas de extensos y complejos formularios son cada vez menos visitadas, lo que se debe a varias razones que ningún diseñador, empresario, webmaster y/o internauta convencional debería ignorar.

Al final de cuentas el objetivo de todo sitio Web es generar conversiones, así suene un poco religioso. Ya sea que su unidad de conversión se llame clics, ventas, páginas vistas, comentarios, reproducciones, descargas, calificaciones, entre otras opciones, toda página tiene de una u otra manera, una meta que pretende lograr conjuntamente a través de su diseño, contenido y de su arquitectura de la información. Los registros y datos de clientes, son información altamente apetecida que debe ser extraída con prudencia, mesura y cautela.

Sólo por el hecho que Internet sea una herramienta más y más usada no significa que su percepción de seguridad haya aumentado. Todo lo contrario, desde los más expertos hasta los novatos se encargan de  buscar diferentes maneras de protegerse de los rufianes virtuales y una de las estrategias más comunes es abstenerse de dar información que según algunos, podría ser usada con fines fraudulentos.

Por otra parte cuando alguien va a un sitio web generalmente lo hace porque tiene afán y una necesidad inmediata que subsanar en cuestión de minutos, al interponer obstáculos con formularios de más de cinco campos, muy seguramente más de uno desistirá y se irá a otro lado. Porque a diferencia de la vida real, ir de una página a otra es sencillo, rápido y sobre todo, gratis.

Un post publicado por Dan Zarella presenta un estudio en el que se realizaron diferentes tipos de formularios que tenían desde uno hasta 15 campos. Sin importar el método para llenar los formularios, las mayores tasas de conversión se presentan al usar tres campos y luego el número de usuarios decrece paulatinamente.

No caiga en la trampa facilista de obtener toda la información con tan sólo un clic o en las primeras visitas. Para usted tener lo que desea de su cliente, debe conquistarlo y seducirlo, así como Carlos debió haber hecho con Ana María en su cita para obtener algo más que una media hora de tensión e incomodidad. Ofrezca algo especial en su sitio y seguramente, obtendrá más conversiones de lo que se imagina. Piénselo de la siguiente manera: a Ana María le tomó treinta minutos huir de su cita, cerrar una página Web se demora menos de un segundo.

Agradecimientos a @macromedios por la información proporcionada para escribir este blog.

Imagen tomada de Gettyimages.

Angela Bohórquez

Asesora del Centro de Documentación

Corporación Colombia Digital

angela.bohorquez.s@gmail.com

¡Necesito un manual!

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Hace algunos días se celebró el día del Internet (Mayo 17) y la  Fundación del Español Urgente, Fundéu BBVA, presenta la iniciativa y preparación de un manual de estilo para los nuevos medios, con el fin de dar respuesta a la evolución y la influencia de la comunicación en todos los campos, especialmente en lo que se refiere a los nuevos códigos de lenguaje y formas de comunicación.

En esta época, en que se habla de los llamados “nativos digitales”, debo confesar que para mí, personalmente, escribir con la llegada de los chats y mensajería instantánea, sea online o a través de celulares, ha sido todo un aprendizaje, pues en algunas ocasiones me siento en otro mundo, especialmente cuando debo manejar los símbolos, abreviaturas y demás conceptos que lo único que logran es limitar cada vez más la adecuada comprensión de los mensajes.

Recuerdo cuando estaba en el colegio y escribía cartas a mis amigas, todas finalizábamos con símbolos o iniciales de palabras que ya habíamos acordado previamente, es decir, que cada una ya conocía el significado, por ejemplo NC (Nunca cambies), X (por), TQM (te quiero mucho), bn (bien), xq (porqué), entre otras contracciones de palabras que se han popularizado.

Ahora bien, con la llegada del internet y los chats, este tipo de ‘lenguaje’ es más que cotidiano. Requiere una destreza y habilidad para comprimir las palabras, y al mismo tiempo lograr que el mensaje sea comprendido correctamente.

Con lo anterior no quiero decir que estoy en contra de esta manera de comunicarnos, si no que avalo la necesidad de crear un manual en el cual estas contracciones sean de conocimiento general o universal. En este sentido, considero que es una excelente oportunidad de contar con un referente o guía de estilo que permita consolidar un estilo específico para la Red, es decir, que se logre identificar los vocablos propios de la web.

Por mi parte, seguiré aprendiendo de este tipo de redacción que se caracteriza por ideas más directas y frases reducidas en el número de caracteres, pero siempre respetando el idioma y promoviendo el uso adecuado de reglas ortográficas. Esta es una dualidad actual que no debe afectar el periodismo tradicional.

Imagen tomada de Gettyimages

Catalina Cruz Cuéllar

Directora de contenidos del Portal Web

Corporación Colombia Digital

catalinacruz@colombiadigital.net

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La solidaridad TIC

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Ayuda

Está comprobado que la naturaleza y los fenómenos climáticos tienen todo el poder para desequilibrar a los seres humanos incluso a una sociedad tan bien preparada como la japonesa. Más allá de los desastres materiales, las dramáticas historias y el continuo esfuerzo por miles de personas a sobreponerse a estas situaciones, hay un tema que hay que abordar y es el papel de la tecnología y su impacto en estas situaciones.

Por un lado está el estancamiento de algunas compañías y productos por la crisis eléctrica ya que la escasa energía disponible se está usando para el transporte con trenes y en los domicilios. La producción de videojuegos entre ellos Square Enix y Konami,  anunciaron acciones especiales para contribuir con el ahorro de energía. Una de ellas es detener al menos durante unas semanas sus servidores y sacar del aire sus servicios de multijugador. Por otra parte la serie Motorstorm para PlayStation 3 decidió aplazar su lanzamiento indefinidamente.

Pero no solo los videojuegos fueron afectados, la producción de las fábricas de Chips de Toshiba detuvieron sus labores ya que deben reducir la oferta de chips en el país, que representa una quinta parte de la producción mundial. Apple decidió aplazar el lanzamiento de su iPad 2 en Japón sin embargo el lanzamiento al mercado de dicho elemento no se verá afectado en el resto del mundo.

Por el otro lado están las compañías TIC ayudando a las víctimas y a la recuperación del país. Ya han sido varias las manifestaciones de ayuda de compañías dedicadas al desarrollo tecnológico: Microsoft donó más de 2 millones de dólares para los damnificados, además de poner a disposición software gratuito y almacenamiento en la nube para datos  del gobierno y de empresas niponas.

Amazon  hizo alianza con la Cruz Roja para ser un medio de donaciones usando su portal, mientras que Facebook y Causes (organización sin ánimo de lucro) dispusieron a través de la red social un espacio para hacer donativos de 10 hasta 500 dólares para la recuperación de Japón. Zynga ofreció ayuda a través de su aplicación “Farmville” en la que los usuarios podrán comprar alimento para los animales de la granja y el 100% de lo recaudado será destinado a la restauración de Japón. Las empresas de telefonía AT&T y Verizon dispusieron sus plataformas para realizar llamadas gratuitas desde los Estados Unidos hacia Japón, además de dar acceso al canal JapanTV a sus suscriptores de televisión.

Apple tomó dentro de sus acciones un papel más activo al ofrecer reglas de enchufes y cable de carga a quienes lo necesiten, ofreciendo sus tiendas como centros de aprendizaje para que las personas usen sus tecnologías para seguir las noticias y conectarse gratuitamente a Internet, haciendo contacto con sus seres queridos, además de las posibles donaciones a través de iTunes.

Buenas acciones en momentos difíciles; es bueno saber que estas compañías se preocupan por retornar algo del capital obtenido a través del uso de la tecnología. Las TIC (Tecnologías de la información y comunicación) deben continuar siendo un medio para facilitar nuestras vidas, más aún en situaciones extremas, la gestión de la información termina siendo un factor clave en la recuperación de una sociedad.

Laura Ayala

Coordinadora de gestión del conocimiento

Corporación Colombia Digital

lauraayala@colombiadigital.net>

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Anticelular

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Los celulares, no puedo negarlo, son un gran invento, muy útil en muchas oportunidades. Son muchas sus ventajas pero pese a ellas tengo claro que esa herramienta útil, tiende a convertirse en tirano. Anteriormente se cumplía un horario de trabajo, al final de la tarde uno se iba para la casa y podía descansar con mediana tranquilidad. Ahora por cuenta del celular todos parecemos médicos, siempre en guardia, listos para atender las miles de emergencias que llegan al celular. Los jefes adquirieron el derecho a llamar a cualquier hora, incluso se oyen reclamos de este tipo “Llamé a la 1 de la mañana y su celular estaba apagado, acostúmbrese a mantener el equipo prendido”. Se perdieron los derechos a almorzar, a comer (cenar) e incluso a pasear en paz.

Antes de la era del celular, uno salía a almorzar y los problemas podían esperar hasta que uno regresaba a la oficina, ahora se pasan los bocados entre llamada y llamada. Igual pasa con las reuniones, antes uno iba atendía la reunión, se concentraba plenamente en ella y regresaba a la oficina a atender el día a día y los problemas de turno, ahora toca trabajar desde la reunión, enviar SMS y, además atender los problemas domésticos, familiares, las penas de amor de los amigos y algún personaje intenso que está convencido de que la forma de solucionar algún problema es llamarlo a uno 8 o 10 veces al día.

Por cuenta del celular todo se ha vuelto urgente, nada puede esperar, simplemente si uno llama a alguien y no está disponible en la oficina, inmediatamente hay que marcarle al celular para hacer la consulta urgente, consulta que obviamente podría aguantar unas horas mientras uno regresa a trabajar, es más podría aguantar días incluso, pero gracias al celular y la obligación de estar disponible las 24 horas por el hecho de tener uno se esos aparatos, toca interrumpir cualquier actividad para atender lo que sea.

El otro día se me quedó el celular y no puedo negar que la experiencia de pasar un día sin él fue buenísima, almorcé sin estar pendiente de la hora en que “mi cartera empezaba a sonar” simplemente me senté saboreé la comida con  absoluta tranquilidad de saber que no iba a ser interrumpida y en general realicé mi actividades diarias sin la presión de ese pequeño aparato que aunque uno no lo note siempre está presente.

Estoy tentada a iniciar una campaña en contra del estrés del celular. Si todos sabemos que a “una casa decente no se llama a altas horas de la noche”, porqué no aplicamos esa misma política al celular y muchas otras prácticas de convivencia que aún funcionan.

-  Si la llamada es de negocios favor llamar en horario de oficina.

-  Si la llamada es social tratar de no llamar en horario de oficina.

-  Si es para pedirnos que hagamos un mandado, tratar de ser previsivos y pedirlo desde el día anterior.

-  Si no le contestan no insistir desesperadamente

Esta última es de las más importantes, si uno llama a una oficina y le dicen que fulanito no está, se deja un mensaje y en algunos casos se intenta llamar más tarde. Con el celular no es así, si la persona no contesta se debe insistir e insistir y dejar mensajes en cada intento y para hacer más patética esta situación, cuando la persona finalmente responda la llamada decirle que lo estaba buscando urgentemente para preguntarle si había recibido el mail que le envió, mail que obviamente no contiene un tema de vida o muerte.

En conclusión, sería bueno que empezáramos a escribir y aplicar un manual de convivencia para el bueno uso del celular (se reciben aportes).

María Beatriz Jaimes Acevedo

Asesora jurídica – Programa Conexión Total

Corporación Colombia Digital

beatrizjaimes@colombiadigital.net

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Wikipedia: ¿niña madura a los diez años?

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Wikipedia

Internet llegó al público en los noventa, aún antes de que estuvieran disponibles los primeros navegadores. Los anchos de banda eran bastante angostos y  muchos suscriptores de mediados de los noventa accedían a la información disponible en internet a través de intermediarios del tipo “CompuServe” o “America Online”.  El resto es conocido: Netscape, Explorer, Mozilla, Chrome, que dieron al traste con los intermediarios. Y, por supuesto, los buscadores.  Google, que no ha cumplido 13 años de edad, tiene cada segundo de este enero de 2011, 34.000 búsquedas (aunque es justo decir que Google es mucho más que un buscador), de lejos por encima de las búsquedas del siguiente rival, Yahoo (3.200 por segundo). El saldo básico es el empoderamiento del individuo y de las comunidades virtuales de todo tipo al amanecer del siglo XXI. La conectividad y los anchos de banda se multiplicaron en pocos años; los dispositivos son cada vez más accesibles desde el punto de vista económico.

Aunque la expresión de “web 2.0” es relativamente reciente (unos siete años y que involucra los blogs , las redes sociales y las wikis), las semillas del poder de los individuos se sembraron con proyectos como el de Wikipedia, la niña precoz que cumplió sus primeros diez años. ¿Es una niña de comportamiento infantil? ¿O madura?

Los fundadores de Wikipedia le jalaron primero a un proyecto enciclopédico que denominaron Nupedia. Con la idea de contar con la mejor calidad en los contenidos, la idea consistía en agrupar sabios y expertos que pudiesen contribuir a ofrecer, en línea, la mejor y más completa enciclopedia.  Sin embargo, a uno de sus fundadores, Jimmy Wales, se le ocurrió que por la vía de la tecnología “wiki” de pudiera promover la participación de cualquier individuo en la elaboración de contenidos.

La idea, llevada a la práctica, arrasó con el proyecto original de Nupedia. Los datos de Wikipedia, diez años después de su nacimiento,  son impresionantes. Hay hoy algo más 17 millones de artículos escritos en 270 millones de idiomas, de los cuales alrededor de 3.5 millones están en inglés. Cada mes Wikipedia es visitada por más de 400 millones de personas, convirtiéndose en el quinto lugar del mundo virtual más solicitado en internet.

El significado de Wikipedia tiene que ver, entre otros aspectos, con la crisis de los modelos pedagógicos tradicionales. Caracterizados por la radical separación entre el maestro que sabe y la masa de individuos que aprende de los maestros, Wikipedia simboliza el poderoso papel de los individuos en la creación de contenidos. Es decir, del modelo de mentores reconocidos se está transitando hacia un modelo de micro-mentores que generan conocimiento, lo discuten y lo validan; del aprendizaje lineal hacia la creación de contenido en redes. Es, finalmente, la enciclopedia más grande que el género humano haya creado jamás.

Las consultas pueden realizarse acerca de prácticamente cualquier tema del conocimiento. No obstante, hay algunas dudas acerca de Wikipedia y su futuro. Además de los riesgos de sostenibilidad financiera, muchos se preguntan acerca del grado de precisión de la información que suministra. Es inevitable, dado que Wikipedia está abierta a cualquier persona, que se presenten sesgos en la información suministrada. Escribir, por ejemplo, acerca de la disolución de Yugoslavia y la conformación de Estados como Serbia, Croacia, Montenegro o Eslovenia, tendrá filtros diferentes si quien publica es nacido en Zagreb (Croacia) o en Belgrado (Serbia).  Podrían también presentarse desviaciones originadas en intereses comerciales o simplemente personales. Desde luego, en principio,  Wikipedia abre la ventana a las correcciones y verificaciones del caso, de manera que (en teoría)  la autorregulación está a cargo de los mismos usuarios.

Otro tema radica en si la información que aparece en Wikipedia puede considerarse útil para especialistas o si debe entenderse como una aproximación al público general.  Parece ser que el segundo enfoque sería el más adecuado y, por lo tanto,  recomendable para informarse en primera instancia, aunque no para construir una tesis de doctorado sobre Wikipedia.

El número de quienes contribuyen con nuevas entradas a Wikipedia, al menos en lengua inglesa, viene disminuyendo desde 2007. No está claro si ello corresponde a que la mayor enciclopedia ha madurado (muchos artículos en todas las áreas del conocimiento y, por lo tanto, menor tasa de crecimiento en el número de entradas), o a la saturación en inglés. Ello podría significar que, en la medida en que la conectividad aumente en Asia y América Latina, habría gran crecimiento de las entradas en español y mandarín.

En cualquier caso, Wikipedia es una revolución en la información no sólo por la impresionante cantidad de artículos como por el hecho de ser generados y validados por personas comunes y corrientes, no necesariamente pertenecientes al ámbito académico. Feliz cumpleaños, Wikipedia.

Rafael Orduz

Director ejecutivo

Corporación Colombia Digital

rorduz@colombiadigital.net

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TIC y más globalización

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A veces se cree que el cuento de la globalización es reciente, cuando ha existido desde hace siglos. Basta recordar a Marco Polo trayendo la pasta y otros productos de la China, transitando la ruta de la seda. O el intercambio cultural, económico y étnico en el Mediterráneo, uno de cuyos legados es La España de hoy. “Zaragoza”, [(Ce)sar Augus(t)a], Cartagena, Málaga, Córdoba, Donostia (San Sebastián), que refleja ese juego superpuesto de culturas, incluyendo las romana, cartaginesa, árabe, fenicia, celta…

Claro que con el descubrimiento de Colón la globalización se crece y el mundo se hace más pequeño, al menos porque se comienzan a conocer sus límites geográficos. Los imperios español, inglés y  francés fueron, en su época, globales. Los funcionarios españoles podían rotarse en cargos en Filipinas, Cuba o la Nueva Granada. Eran “globales”.

Y las compañías multinacionales, en busca de mercados, materias primas y mano de obra también contribuyeron a reforzar la globalización en siglos pasados. La venta de esclavos, por ejemplo, corría a cargo de compañías holandesas que realizaban el “trabajito” de la inhumana cacería en África, cuyos “productos”, seres humanos sacados a la fuerza, eran vendidos en los puertos de América… Y, desde luego, las modernas multinacionales, desde Coca-Cola, General Motors, Pfizer, Kraft, Walmart, hasta AT&T, Siemens, Microsoft, Telefónica, HuaWei, que extienden sus brazos en todo el mundo, globalizando la tecnología y los patrones de consumo.

Ser global, durante esos siglos y hasta hoy, se relacionaba con el Estado y con las compañías multinacionales. Aunque hasta 1989 el desarrollo tecnológico había sido impresionante y había promovido mayores y más profundos niveles de globalización, hay una serie de hechos ocurridos en los últimos 20 años que dispararon el cuento. Comenzando con la caída del Muro de Berlín y la caída del bloque soviético, que incorporaron naciones y pueblos que supuestamente no hacían parte de la cultura occidental desde que se produjo la Revolución Rusa (casi nadie, en Occidente, entre 1917 y 1989, pensaba en Polonia, Letonia, Estonia, Serbia, Croacia y tantos otros países que están hoy al alcance de la mano….)

La incorporación activa al mercado mundial de países como China e India, que sumados aportan la tercera parte de la población mundial, un hecho de alto significado que refuerza la idea de un mundo antes remoto y hoy más cercano.  Hoy hay un ingrediente adicional de globalización que trasciende radicalmente al estado y las multinacionales: el poder de individuos y pequeñas comunidades, así como pequeños empresarios que, a través de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), pueden salir a cualquier parte del mundo literalmente “sin pedir permiso” ni a los estados ni a las compañías.  Específicamente, las redes sociales, “wikis”, los blogs, las herramientas que permiten el trabajo en cooperación como las oficinas virtuales, dan un poder a los individuos en el ámbito global, inimaginable 20 años atrás.

Es obvio que muchas actividades humanas se están transformando gracias a ello. Sin embargo, hay un importante espacio en el que todavía no hay suficiente conciencia acerca del poder de las herramientas mencionadas como medio de llegar y escuchar al mundo. Son las pequeñas empresas, incluyendo las llamadas microempresas. La potencialidad de acción a favor de las Pymes es inmensa, precisamente porque las herramientas del tipo Web 2.0 hacen que al lado de los fabricantes de calzado de Bucaramanga, o del barrio Restrepo de Bogotá, o de Cúcuta, o e Pasto, estén los mercados mundiales compuestos de consumidores alemanes, chinos o canadienses. Están al alcance de la mano siempre y cuando las Pymes aprendan a instrumentalizar tales herramientas.

Las Pymes no tienen que “pedir permiso” a nadie para vincularse a cadenas globales, para negociar con sus proveedores, aprender las mejores prácticas, localizar sus nichos de mercado, realizar marketing creativo y efectivo. El reto: hay que realizar campañas de apropiación de las herramientas, con currículos breves y prácticos para pequeños empresarios.

Rafael Orduz
Director ejecutivo
Corporación Colombia Digital
rorduz@colombiadigital.net
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El sueño bogotano

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Luego de un año trabajando en las veredas del Huila, volví a mi natal barranquilla, pero antes, hice una parada en Bogotá, para visitar a mis amigos de la universidad. En menos de dos días lograron inquietarme con la idea de vivir en esta ciudad y buscar trabajo, sin embargo no lo hice, pues pensaba en dónde y de qué iba a vivir mientras empezaba la odisea de buscar trabajo.

Familia no tenía en la capital del país, pero si una colonia costeña que me esperaba conformada por casi 20 ingenieros entre compañeros y amigos, que habiendo alcanzado su “sueño bogotano”, conocían en carne propia lo que es cumplirlo, por lo que no faltaron espaldarazos acompañados de frases como: “Donde come uno, comen dos”“Acá sacamos una colchoneta y vives con nosotros hasta que reviente algo”. Hermandad profesional, qué bonito.

Para cumplir con mi labor y no decepcionar a quienes me habían apoyado desde un principio, inicié mi búsqueda de empleo en Barranquilla y envié hojas de vida, con la esperanza de que me dieran plazo para viajar e ir hacer una entrevista. Sin más ni más, cuando llevaba menos de un mes enviando mi perfil laboral, recibí la llamada que me alejaría de la tarea ociosa y divertida de navegar seis horas diarias en Facebook: “¿Está dispuesta a viajar a Bogota? ¿Radicarse por completo?  Le estaremos haciendo una entrevista por Skype, luego le enviaremos una prueba técnica a su correo y le estaremos notificando”, decía al otro lado una seria voz femenina.

Tantas preguntas, yo solo respondía que sí. Al colgar, le conté de la particular anécdota a mi mamá, imaginando que seguramente ella estaría inquieta por las condiciones o la empresa que me llamó, en cambio, sólo pudo anotar: “¿Qué es eso de Skype mijita, eso es de Internet?”.

Al día siguiente tenía la cita a las 11:00 am, maquillaje, cepillado y un atuendo decente, para hacer mi primera entrevista por Skype, me esperaba una cámara y del otro lado, mis futuros jefes, si es que todo salía bien.

Por supuesto, en este tipo de acontecimientos no podía faltar el toque dramático. Los percances presenciales para una entrevista local pueden ser del estilo del bus que se vara, el retraso en la peluquería o un inconveniente tinto que cayó sobre una blusa blanca. Aunque la entrevista era virtual, tuvo su dosis de suspenso e intriga, se cayó el Internet y mientras llamé al operador a reclamarle por tan inapropiado inconveniente, me maquillé y caminé hacia la casa de mi mejor amiga que queda a una cuadra. Usé su computador, abrí Skype y llegué tarde a la entrevista, pero llegué.

Cámara, diadema y acción, me sentí tan nerviosa como si estuviera frente a frente al entrevistador y ese mismo día resolví una prueba de conocimiento, en la que me colocaron límite de tiempo para resolverla y enviarla a un correo electrónico.

Al día siguiente recibí una llamada, me decían que todo había salido bien y que tenía que irme a radicar a Bogotá, solo tenía tres días para empacar, despedirme y salir del shock. Mi sueño bogotano empezó desde esa llamada y todavía continúa: lo vivo cada vez que me subo a un transmilenio y disfruto cuando le cuento a la gente que fue gracias a la tecnología y estando a tantos kilómetros de distancia que tengo la oportunidad de trabajar actualmente.

Ahora, el aprendizaje de esta experiencia no fue sólo mío. Por aquello de la distancia y el deseo de mantenernos en contacto, mi mamá, ya con sus 65 años, vio la necesidad de hacer un curso de sistemas y aprendió de todo. Ya hace diapositivas y tiene una cuenta en Messenger, para comunicarnos con mucha frecuencia a pesar de la distancia gracias a la tecnología.

María Luisa Caicedo Bernal
Formador Regional Bogotá
Alianza Fundación Telefónica – Corporación Colombia Digital
maria.fr@colombiadigital.net
www.colombiadigital.net

¡Yo puedo vivir sin Photoshop!

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fotomontaje

Actualmente, el tema de la apariencia física, cómo lucimos y cómo nos ven los demás, ha cobrado gran relevancia en la sociedad. De hecho es parte de nuestro discurso diario y en esto los medios de comunicación han puesto mucho de su parte.

El otro día me encontré con una noticia algo curiosa con un título que citaba algo como: “Crean un software para adelgazar actores en la pantalla”, de inmediato me dije: ¿Qué más  se pueden inventar hoy día para mostrar una falsa realidad? El novedoso programa, producto del ingenio de unos investigadores alemanes, tiene la capacidad de modificar la estatura, la musculatura, la longitud de las piernas  y hasta el peso en la pantalla, lo que sin duda les da un respirito a algunos actores que de un día para otro deben adelgazar o engordar súbitamente.

Ahí tenemos el ejemplo del actor de Hollywood  Tom Hanks , quien perdió más de 30 kilos para la película “Náufrago”, o Christian Bale, quien se vio extremadamente delgado para su papel en la película “American Psycho” , y así podríamos hacer una lista larga de todos estos casos.

Hoy día nadie le teme a tomarse una foto, porque quede como quede, todo tiene arreglo o se puede acomodar. Las tecnologías nos brindan esa  posibilidad,  programas como Photoshop y otros como Gimp, Fireworks y Phoenix de Aviary entre muchos otros, nos facilitan esta tarea, por decirlo de  alguna manera, borran imperfecciones, moldean el cuerpo, en fin permiten modificar la apariencia al gusto del usuario.

Y en realidad lo malo no es la herramienta, lo malo es el uso inadecuado, excesivo  y desvirtuado que le damos a la misma. El otro día me encontraba imprimiendo unas  fotos en un centro especializado y sin querer escuché  una conversación entre varias niñas. Una de ellas dijo algo como: “De todas las fotos que me tomé, solo me gustaron estas  cinco”, de inmediato ella reflexionó y dijo: “Ah, pero claro estas son las únicas a las que les hice los retoques”. Ante esta afirmación no pude evitar pensar qué se estaría retocando si a mí me parecía que su aspecto físico estaba más que bien.

Ahí  entendí que nos estamos volviendo tan dependientes de ciertas herramientas tecnológicas, que me atrevería a decir que no existen personas feas, sino quienes no saben usar Photoshop. Del mismo modo encontramos que no somos tan responsables de esto como lo son los medios de comunicación, que nos muestran las 24  horas del  día mujeres y hombres  “perfectos”, abriendo nuestro apetito por ser como ellos, porque la sociedad ama esa “perfección”.

Que vivan estas herramientas tecnológicas y que viva la innovación, pero seamos conscientes y no nos dejemos seducir obsesivamente por las mismas, hagamos uso razonable  de estas y no nos dejemos engañar por lo que nos muestran los medios de comunicación, porque a la hora de la verdad no todo lo que se ve es real o es como se muestra. Sin ánimo de ser romántica, debo decir que todos los miembros de la humanidad son hermosos como son, no como los medios dicen que se deben ser.

Lucía Osorio
Asesora del proyecto Educared
Corporación Colombia Digital
lucia.osorio@colombiadigital.net
www.colombiadigital.net

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